En las últimas décadas se ha doblado la incidencia (índice de aparición de nuevos casos) de asma y sibilancia (sonido de silbido en el pecho al respirar típico de pacientes con asma) en los países occidentalizados (1). Al mismo tiempo, se ha producido un aumento en el consumo de ácidos grasos poliinsaturados omega-6 y una bajada en el consumo de ácidos grasos poliinsaturados omega-3, debido al uso de aceites vegetales refinados para cocinar y la alimentación con base en cereales de los animales para el consumo de carne (2). Además, algunos estudios han visto una asociación entre un consumo bajo de aceites omega-3 con mayor riesgo de asma y sibilancia. Por estas razones, los autores hicieron un estudio para ver si realmente la suplementación durante el embarazo con aceite omega-3 reduce la aparición de asma y sibilancia en los niños (3).

Para ello, los autores reclutaron a 736 mujeres y las dividieron al azar en dos grupos: un grupo de intervención al que le dieron 2,4 gramos diarios de ácidos grasos omega-3 (EPA y DHA) y un grupo control al que le dieron aceite de oliva como placebo. La suplementación se la dieron a partir de la semana 24 e hicieron un seguimiento durante cinco años.

El resultado principal que analizaron los investigadores fue sibilancia persistente o asma. Lo que observaron los autores es que al cabo de cinco años el porcentaje de niños con asma o sibilancia era significativamente diferente entre los grupos, siendo menor en el grupo al que le dieron un suplemento de aceite omega-3 (16,9% en el grupo de omega-3 contra 23,7% en el grupo control).

De los resultados secundarios analizados por los investigadores también observaron una diferencia significativa en el número de infecciones del tracto respiratorio superior (31.7% contra 39.1%). En el resto de resultados (exacerbación del asma, eccema o sensibilización alérgica) no observaron diferencias.

Conclusión: aunque solo sea un estudio, la muestra y el poder estadístico son buenos, lo que nos permite tener confianza en los resultados del estudio. Con base en los resultados un suplemento de aceite omega-3 durante el tercer trimestre del embarazo puede reducir la aparición de asma o sibilancia en los niños hasta los 5 años.

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Referencias

  1. Eder W, Ege MJ, Mutius von E. The asthma epidemic. N Engl J Med. 2006 Nov 23;355(21):2226–35.
  2. Eaton SB, Sinclair AJ, Cordain L, Mann NJ. Dietary intake of long-chain polyunsaturated fatty acids during the paleolithic. World Rev Nutr Diet. 1998;83:12–23.
  3. Bisgaard H, Stokholm J, Chawes BL, Vissing NH, Bjarnadóttir E, Schoos A-MM, et al. Fish Oil-Derived Fatty Acids in Pregnancy and Wheeze and Asthma in Offspring. N Engl J Med. 2016 Dec 29;375(26):2530–9.