La composición de la flora intestinal (microbiota) está siendo reconocida como un factor importante en el desarrollo de algunas patologías, como el síndrome metabólico (Larsen et al., 2010). El síndrome metabólico es un conjunto de síntomas que incluyen un aumento en la circunferencia de la cintura, presión arterial, glucosa en ayunas, triglicéridos y un descenso en el colesterol HDL (Cornier et al., 2008), y que se relaciona con la resistencia a la insulina. La resistencia a la insulina es un estado donde dicha hormona no ejerce su acción adecuadamente y, por consiguiente, se produce una elevación de la glucosa en sangre, aumento en la producción de triglicéridos, y acumulación de grasa en la zona abdominal, entre otros procesos.

Algunos estudios en animales sugieren que mejorar la composición de la flora intestinal mejora la resistencia a la insulina, principalmente mediante una reducción de la presencia de bacterias patológicas en la microbiota (Cani, Delzenne, AMAR, & Burcelin, 2008). Además, la mejoría en la composición de la microbiota reduce la concentración de bacterias que pasan a la circulación y de esta manera la inflamación crónica, una causa de resistencia a la insulina (Cani et al., 2007). Estudios con probióticos en animales sugieren que los probióticos pueden ser una intervención útil para tratar o prevenir el síndrome metabólico. No obstante, son los estudios en humanos los que nos dan el mayor nivel de evidencia. En este boletín informativo de Econutracell, S.L., vamos a resumir un reciente estudio en sujetos sanos a los que se les administró probióticos, en concreto la cepa Lactobacillus Casei Shirota (Hulston, Churnside, & Venables, 2015).

Los investigadores reunieron a 17 individuos sanos y los dividieron aleatoriamente a un grupo de intervención y un grupo control. El grupo de intervención tomó el probiótico dos veces al día durante 7 días, mientras que los sujetos asignados al grupo control no. Durante las tres semanas previas los sujetos mantuvieron la dieta normal y en la última semana aumentaron su ingesta calórica un 50% más de lo que hacían en la dieta normal. Los investigadores midieron la función de la insulina antes y después de esos 7 días de dieta hipercalórica. Lo que observaron es que la acción de la insulina (sensibilidad a la insulina) disminuyó significativamente en el grupo control pero se mantuvo igual en el grupo que tomó el probiótico. Además, la curva de glucosa (test de tolerancia oral a la glucosa) aumentó significativamente en el grupo control pero se mantuvo igual en el grupo del probiótico. Los resultados de este estudio son bastante interesantes ya que aporta evidencia de que los probióticos pueden evitar los efectos negativos de una mala dieta.

Posteriormente se publicó una revisión sistemática (resumen de muchos estudios de intervención sobre un tema) sobre el efecto de los probióticos en pacientes con diabetes tipo 2 (Razmpoosh, Javadi, Ejtahed, & Mirmiran, 2015). La conclusión de dicha revisión (cinco estudios en humanos) es que los probióticos reducen la glucosa en ayunas, glucosa después de una carga de glucosa, hemoglobina glicosilada y sensibilidad a la insulina, entre otros.

En conclusión, existe evidencia de que el uso de probióticos ayuda a mejorar la salud de personas que sufren problemas metabólicos, como el síndrome metabólico o la diabetes tipo 2.

 

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Referencias

 

Cani, P. D., Amar, J., Iglesias, M. A., Poggi, M., Knauf, C., Bastelica, D., et al. (2007). Metabolic endotoxemia initiates obesity and insulin resistance. Diabetes, 56(7), 1761–1772. http://doi.org/10.2337/db06-1491

Cani, P. D., Delzenne, N. M., AMAR, J., & Burcelin, R. (2008). Role of gut microflora in the development of obesity and insulin resistance following high-fat diet feeding. Pathologie-Biologie, 56(5), 305–309. http://doi.org/10.1016/j.patbio.2007.09.008

Cornier, M.-A., Dabelea, D., Hernandez, T. L., Lindstrom, R. C., Steig, A. J., Stob, N. R., et al. (2008). The metabolic syndrome. Endocrine Reviews, 29(7), 777–822. http://doi.org/10.1210/er.2008-0024

Hulston, C. J., Churnside, A. A., & Venables, M. C. (2015). Probiotic supplementation prevents high-fat, overfeeding-induced insulin resistance in human subjects. British Journal of Nutrition, 113(4), 596–602. http://doi.org/10.1017/S0007114514004097

Larsen, N., Vogensen, F. K., van den Berg, F. W. J., Nielsen, D. S., Andreasen, A. S., Pedersen, B. K., et al. (2010). Gut microbiota in human adults with type 2 diabetes differs from non-diabetic adults. PLoS ONE, 5(2), e9085. http://doi.org/10.1371/journal.pone.0009085

Razmpoosh, E., Javadi, M., Ejtahed, H.-S., & Mirmiran, P. (2015). Probiotics as beneficial agents on the management of diabetes mellitus: a systematic review. Diabetes/Metabolism Research and Reviews, n/a–n/a. http://doi.org/10.1002/dmrr.2665